El mundo tiene una gran diversidad de
colores, sabores, paisajes, creencias y tradiciones. Nací en un país del cual
me siento orgullosa de llevarlo tatuado en la piel. México, es un mosaico de
tonalidades diversas.
Mi hermoso y colorido México.
Me encantan sus sabores y con sabores no me refiero exclusivamente a su
gastronomía; encuentro su sabor en las montañas vestidas con deliciosos verdes,
adornadas con su multitud de colorida fauna y el sabor de aquellas melodías tan
mexicanas que es imposible no darse cuenta del país que suena en los
instrumentos. Me he perdido en muchos rincones de mi hermoso México, que además
de su exquisita gastronomía, me ha obsequiado paisajes maravillosos.
Estoy fascinada con las miles
de tradiciones que se llevan a cabo en lugares de México que parecen
escondidos, pero que están llenos de historia. muchas de estas tradiciones, son
basadas en las creencias religiosas de los devotos.
Las maravillas de recorrer el
mundo por lugares desconocidos que te hacen conectarte no solo con la
naturaleza, sino que también, nos brindan la oportunidad de conectar y vivir experiencias,
conviviendo junto a personas con distintos estilos de vida, dialectos y
peculiares maneras de vivir la vida, con un estilo único.
Cuando comencé escribiendo este
post, mi idea principal era hablar sobre alguna de las experiencias que he
vivido cuando he viajado, pero no podía comenzar a escribir sin antes
presentarme como lo que soy y de donde soy. Una mexicana, con gustos
hambrientos por conocer nuevos países, por supuesto, pero además presentando un
poco de lo que tiene mi país para ofrecerles.
Con el paso del tiempo, y el
recorrido en los viajes, reitero cada vez más que el alma de cualquier mochilero
siempre será destacada por poseer esa hambre escandalosa por recorrer el mundo y vivir sus tradiciones, esas nuevas tradiciones que nos dejan llenos de
recuerdos valiosos. Y que además tenemos el alma lista para llenarse con las
nuevas sonrisas que nos encontramos en el camino.
A veces me detengo por unos
instantes en medio del tráfico de cualquier ciudad donde me encuentre, o muchas
veces me siento en una roca a contemplar lo exquisita que es la vida. Tenemos
la valiosa oportunidad de olerla desde lo alto de una montaña, observarla con
todo su resplandor mientras el sol nos regala los primeros rayos de luz del día
o sentirla recorrer nuestro cuerpo, cuando la lluvia se desplaza como niño en
tobogán.
México, al igual que todos los
países tiene lugares increíbles, tradiciones peculiares, una gastronomía
exquisita, pero eso no lo hace menos interesante. Su naturaleza te llena los
pulmones, sus montañas se adhieren a tus emociones, sus playas te brindan la
tranquilidad y la paz que muchas veces todos necesitamos.
Sin más preámbulo - que, por
cierto, este ya se alargó demás - quiero invitarte a ti querido lector, querido
mochilero, que sí estas detrás de este monitor y me estas leyendo - lo cual te
agradezco infinitamente- salgas a comerte el mundo, a descubrir las cosas
grandiosas que tiene esta fascinante vida para ti.
Me despido sin antes extenderte
la cordial invitación a que visites este México que te dejara con un gran sabor
de boca, con ganas de volver y si eres de mexicano, con ganas de descubrir más
y más lugares increíbles.
Vívete viviendo... un abrazo a
ti.
P.D. te dejo unas fotitos que
tome en una localidad de México. espero que las disfrutes...
Éstas imágenes las capturé en
una de las fiestas tradicionales que se realizan en México, para la virgen de
Guadalupe (La devoción siempre tan característica de los mexicanos).
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