Viajar
nos hace más humanos, ¿no crees? Cuando regresas a casa ya no eres el mismo,
vez a las personas desde otro prisma.
En este
post quiero compartir unas ideas que un amigo viajero de 68 años me dio luego
de regresar de su viaje por carretera desde Paraguay a Brasil y que al ponerlas
en práctica mis viajes nunca volvieron a ser los mismos.
Primer consejo: Usar en el transporte público
y perderse.
Además que los
mochileros tenemos un presupuesto limitado, no importa tanto lo anterior, sino
aprender las mañas y ver situaciones que tanto nos harán reír, como sentirnos
incómodos, pero todo es parte del viaje y la historia para contar. Lo
importante no es el destino, sino el camino. Te sorprenderás de las coincidencias
que hay entre países y será una experiencia para nunca olvidar. Como la mía
cuando usaba el autobús en Florencia, Italia y un policía me multo con 50 Euros
por no sellar el tiquete. Nunca, nunca, lo voy a olvidar.
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| Autobus con destino a Roma capital desde Florencia |
Segundo consejo: Hacer una bitácora del
viaje.
¿A quién no le
ha pasado que olvida detalles, nombres de personas o cosas después del viaje?
Si llevas contigo una pequeña libreta de bolsillo y un lapicero podrás anotar
todos los detalles que te permitan enlazar eventos e historias. Prefiere papel
y lápiz en lugar de tecnología y ahórrate los problemas de acabar la batería. Además
se siente más a gusto escribir. Es bohemio.
Tercer consejo: Tomar una cerveza local y
conocer a alguien.
No tienen que
suceder las dos cosas simultáneamente, aunque depende de ti. Date el gusto de
tomar al menos una cerveza local y anota en la bitácora que te pareció, anota
su sabor y sus efectos. En los caminos aprovecha hablar con quién sea sobre lo
que sea. Yo seguí este consejo y desde entonces aumenté mis amigos y mantengo
comunicación con ellos y ellas, hasta nos hemos ofrecido hospedaje y recorridos
cuando cada uno viajemos a sus países.
Cuarto consejo: descarga tus pensamientos en papel y tíralo.
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| Mi silla y basurero |
Este consejo debería ser el primero si el viaje lo usas para poner tierra de por medio con situaciones o personas. Consiste en sentarte en algún espacio que te permita concentrarte, abrir la bitácora en hoja aparte y escribir las cosas que te preocupan y roban la paz. Situaciones que sencillamente tienes que aceptar aunque no te gusten. Léelo en voz alta repitiendo la idea del adiós, luego arranca la hoja y tírala al basurero. En otra hoja anota las cualidades positivas y negativas que tienes y guárdalo. Haz un compromiso contigo mismo. Anota este acontecimiento y fecha en la bitácora como un hito en tu vida. En mi experiencia, después de seguir este consejo nunca volví a ser el mismo y ahora soy más feliz y desprendido. Incluso guardo una fotografía de la silla y el basurero.
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| Me bajé en la estación equivocada y me perdí |
Estoy
seguro que tendrás tus propias reglas cuando viajas, pero te puedo decir que
escuchar estos consejos de una persona que ha viajado y disfrutado tantos y
tantos países, resumen todas esas buenas intenciones que nosotros los
mochileros podríamos tener. Si apenas vas a comenzar con los primeros viajes,
entonces pon a prueba los consejos del abuelo, porque “los dichos de los
viejitos son evangelios chiquitos”.
Muévete
y no te detengas nunca que solo tenemos una oportunidad para vivir.
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